jueves, 10 de marzo de 2011

Nadie, creo que nadie lo sabe.

Quizás vuelva a casa o no. ¿Quien sabe?
¿Para qué volver a un lugar en el cual hay cariño, amor, algo de indiferencia, casi nada de inocencia y sobre todo una pizca de gritos?
Puede que mi familia no sea la perfecta, puede que al mirar atrás hace unos años me avergüence por las grandes peleas que tenía con mi hermano, el cual solo le saco un año y medio de diferencia, con el que pase toda mi infancia. Puede que también me avergüence por haber sido como fui en su momento y porque aun habiendo mejorado como persona no haya mejorado como personaje.
No le veo mucho sentido a varias cosas, pero coño, me doy cuenta de lo divertido que es buscarle el sentido. Por eso a veces, cuando no lo recuerdo sigo en mi linea, pasando, metiéndome sobre las sabanas como si de una niña pequeña se tratara, poniéndome la música a todo volumen en los cascos para no oír el estruendoso ruido de ahí afuera. Pero ya hasta los cascos, auriculares o cualquier cosa que te pongas en los oídos para no oír habla. Y ya habla con demasiada fuerza, que hasta yo misma grito en defensa de sus susurros intensos.
Quizás vuelva a casa o no. ¿Lo llegará a saber alguien?

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