-Una parte de mí te había esperado siempre, siempre toqué para ti.
-Una parte de mí te había esperado siempre, siempre escuché tu violín.
-Mi embrujo podría robarte la vida.
-Ya no te temo.
-Temía que no me temieras.
-Ahora te sueño.
-Te observo mientras sueñas.
-Eres mi salvador.
-Soy tu maldición.
-Una parte de mí querría cometer ese pecado.
-Una parte de mí busca en ti la redención.
-Condéname.
-Sálvame.
-Te entrego mi sangre a cambio de una canción.
-Una parte de mí querría aceptar tu invitación.
-Tu música me hipnotiza.
-Tu entrega me libera.
-Una parte de mí todavia te espera.
que bonito :)
ResponderEliminarme gusta tu blog, me voy a pasar seguido por aqui..
un beso!
¡Gracias! La verdad es que es que es un poema del libro Romancero Gitano, de García Lorca.
ResponderEliminar¡Otro para ti, guapa!